Pasaron dos décadas y media de la llegada de Félix López Rincón “El Moreno” a Tijuana, tiempo en el cual ha dejado una gran huella en el mundo del café y los amantes de esta bebida, al grado de ser un referente del tema en esta ciudad fronteriza
Tijuana, BC.– En el corazón de Tijuana, una ciudad vibrante y llena de contrastes, se escribe cada día una historia de esfuerzo, perseverancia y sueños cumplidos. Es aquí donde Félix López Rincón, conocido como “El Moreno”, ha dejado una huella indeleble en el mundo del café. Originario de Veracruz, este barista y emprendedor llegó a la frontera con un equipaje lleno de ilusiones, dispuesto a trabajar duro y a construir un futuro en una tierra que, al principio, le parecía ajena y hasta intimidante.
Migrar del sur de México a una ciudad tan dinámica como Tijuana no es tarea fácil. La distancia, la incertidumbre y el desafío de adaptarse a un entorno nuevo pueden convertirse en barreras insuperables para muchos. Sin embargo, Félix encontró en estas dificultades la motivación para transformarse.
Lo que comenzó como unas vacaciones hace 25 años con la intención de cruzar a Estados Unidos, se convirtió en una estadía permanente que daría inicio a una apasionante carrera en el universo del café.
Félix no solo encontró en Tijuana un lugar donde arraigar sus sueños, sino que también descubrió una vocación que cambiaría su vida. Desde sus primeros días detrás de una barra en Plaza Río, aprendió a valorar el arte de preparar café, entendiendo que cada taza es una experiencia, un puente que conecta personas y momentos especiales.

A través de años de dedicación y amor por su oficio, logró destacarse como uno de los mejores baristas de México, llevando su talento incluso a competencias internacionales.
Hoy, Félix “El Moreno” es mucho más que un barista. Es un símbolo de lo que significa creer en uno mismo, trabajar con pasión y convertir los sueños en realidad.
Su historia es un recordatorio de que, con esfuerzo y determinación, cualquier meta puede alcanzarse, incluso en una ciudad tan desafiante y prometedora como Tijuana.
Esta entrevista nos lleva a conocer su increíble trayectoria, desde su llegada como inmigrante hasta convertirse en un referente del café en la región.
¿Cuándo y cómo llegaste a Tijuana? ¿Recuerdas el año y por qué decidiste venir?
Llegué a Tijuana en el año 2000. Originalmente, soy de Veracruz y trabajaba en ranchos ganaderos y en la producción de leche. Vine a esta ciudad por unas vacaciones, con la idea de cruzar a Estados Unidos. Sin embargo, al llegar, me gustó tanto que decidí quedarme. Mis hermanos ya estaban aquí, ellos llegaron primero y me animaron.
¿Cómo fue tu primera impresión de Tijuana?
Al principio, siendo honesto, la vi muy fea, pero conforme la fui conociendo, se convirtió en una de las ciudades más maravillosas que he conocido en todo México. Aquí encontré oportunidades y no vi necesidad de cruzar a Estados Unidos. Con trabajo y dedicación, logré cumplir mis sueños aquí.

¿Qué fue lo primero que hiciste al llegar?
Mi primer trabajo fue en una barra de café en Plaza Río, en un lugar llamado La Cafetera. Ahí comencé a ser conocido, y fue donde nació mi apodo: «El Moreno», por el color de mi piel. La gente llegaba y en lugar de referirse al lugar por su nombre, decían: “Vamos al café del Moreno”.
¿Cuándo decidiste independizarte y abrir tu propio negocio?
Después de 12 años trabajando en cafeterías, en 2012 abrí mi primer negocio, una barra de café en el palenque del Parque Morelos. Al principio, solo abría los fines de semana durante eventos. Más tarde, con esfuerzo y ahorros, inauguré mi café en Plaza Río, y después expandí con otros locales.
¿Cómo te convertiste en un barista reconocido a nivel nacional e internacional?
Participé en competencias nacionales en Ciudad de México, representando a Tijuana. En 2008, fui seleccionado para representar a México en Dinamarca en un evento internacional de café. Ahí comenzó mi trayectoria como uno de los mejores baristas del país.
¿Cómo describirías tu pasión por el café?
Es mi vocación. Lo hago con la misma pasión de la primera vez que preparé una bebida. Amo lo que hago, y eso se refleja en mi trabajo.
Con tanta competencia en Tijuana, ¿cómo has logrado mantenerte?
Siempre he dicho que la competencia te hace mejor. Mi clave ha sido la calidad, la atención al cliente y la dedicación. Además, la gente me busca por la tradición y la experiencia que encuentran en mi café.
Para lograr todo eso contamos con nuestras propias fincas de Café del Moreno en Veracruz donde cultivamos el café para nuestro consumo y le damos y le damos trabajo a pueblos rurales.

¿Qué opinas del auge de las cafeterías en Tijuana?
El café se ha convertido en un punto de reunión para todo tipo de personas. El clima, la cultura y la necesidad de un espacio para relajarse o trabajar han hecho de las cafeterías un éxito.
¿Qué sigue para «El Moreno»?
Estoy trabajando en expandirme a Rosarito, Ensenada, Mexicali, incluso llegar hasta Estados Unidos para mostrar la calidad de nuestros productos, y consolidar mis cafeterías actuales. También sigo capacitando a mi equipo para mantener la calidad que nos caracteriza. Estoy muy agradecido con la gente de Tijuana por su apoyo durante estos 25 años.
“Un shot” sobre “El Moreno”
- Félix López Rincón “El Moreno”
- 4 cafeterías en Tijuana y Rosarito
- Genera más de 25 empleos en sus cafeterías
- Forman parte de la cadena trabajadores en el cultivo de café en Veracruz

