Por Noel Ayala

A mediados del 2022, planee con un amigo asistir a la primera Arena México del ex vocalista de Panda José Madero, la cual estaba programada para 4 de febrero del 2023.
Fue así que decidimos partir el viernes el día 3 de la ciudad de Tijuana a las 12:37 horas de Tijuana para llegar a la Ciudad de México a las 6:03 am, teníamos todo reservado y nos quedamos en un Airbnb, el cual estaba a cinco minutos del aeropuerto.
Era la segunda vez en ocho años que viajaba en avión. La experiencia de ida fue casual. El avión no presentó turbulencia. Llegamos a la hora programada eran las 6:03 am, al salir del avión el frente frío era intenso, lo primero que miré fue el increíble aeropuerto de la CDMX.
Batallamos para salir porque no podíamos encontrar la salida a la calle, caminamos tres calles y llegamos al Airbnb. Cuando llegamos nos dijeron que hasta las 12 nos entregaban la habitación.

Fue así que al entrar a Instagram lo primero que me salió fue la colonia Roma, una que siempre quise conocer pues la he visto en muchas series y películas. Tomamos un UBER con destino a la colonia Roma. Mientras transitamos comenzamos a platicar con conductor, nos comentó que hay un puesto de chilaquiles muy bueno y recomendable, amablemente nos dejó enfrente de ese lugar…. en realidad no estaban tan buenos, pero lo increíble fue la vista que teníamos.
Comenzamos a caminar por la colonia Roma sin haber dormido casi nada, sólo lo poco que pudimos dormir en el avión. Después caminar llegamos a un parque, del cual no recuerdo su nombre, pero comenzamos a turistear, prácticamente a perdernos, hasta que se nos ocurrió ir al Ángel de la Independencia, pero queríamos explorar, es así que decidimos agarrar un camión de ruta. Uno que va sobre vías.
Para ello primero tuvimos que comprar una tarjeta para poder subir al camión. Al subirnos entendimos el famoso intro del youyuber Werevertumorrow, el que dice “Próxima estación werevertumorrow”.

Después de varias estaciones llegamos a la avenida principal de la CDMX. Nos bajamos y comenzamos a caminar. Y mientras caminábamos llegamos al Ángel de la Independencia, uno de los monumentos más bellos de la ciudad, estuvimos un rato para tomarnos fotos, nos percatamos que si caminábamos más llegaríamos al Castillo de Chapultepec, así que decidimos caminar, mientras contemplábamos los enormes rascacielos y es que si los edificios de Tijuana te parecen grandes los de la CDMX no tienen comparación, son enormes.
Al llegar, antes de entrar al Castillo, caminamos por el zoológico contemplando los tipos de animales, dentro de los cuales destacó una panda, jirafas, camellos, elefantes y un oso que me dio mucha tristeza pues estaba muy delgado.
Después del recorrido caminamos por el Castillo y al llegar a éste nos pudimos dar cuenta de lo enorme y lo bello que es pues tiene mucha historia en sus paredes, su estructura y las pinturas que lo adornan.

Al avanzar aún más llegamos a una parte donde teníamos la vista de todo el castillo, estuvo increíble pues realmente es muy alto y tiene una vista bellísima de la ciudad, al salir de ahí fuimos a un puesto de tortas cubanas que eran enormes por lo que no pude terminármela.
Después de ello, cayó la noche y a la mañana siguiente el día del concierto, recorrimos el Museo Soumaya, bellísimo en toda la extensión de la palabra. Tiene mucha historia y es increíble, sus monumentos y pinturas realmente atraparon mi atención y eso que debo admitir no soy mucho de museos.

Al salir de ahí fuimos a un puesto de tlayudas. Debíamos regresar por los boletos del concierto al Airbnb, así que decidimos aventurarnos en el metro pues nos dimos cuenta que con 5 pesos o 10 podríamos llegar a nuestro destino el cual estaba muy lejos, de donde andábamos, conocimos a alguien en la página de fans de José Madero quien se ofreció a pasar por nosotros pues vivía cerca de donde nos estábamos quedando. Tuvimos que transbordar entre los metros para poder llegar a nuestro destino.
Subirse al metro es una aventura, la gente te empuja y te avienta. Y tienes que correr de manera literal, parece la jungla. Pero es toda una experiencia. Al llegar al Airbnb nos cambiamos y pasaron por nosotros, conocimos a ese fan. Nos contó que acababa de llegar a México por cuestiones de trabajo.

Mientras avanzábamos en el auto las luces de la Ciudad de México cada que subíamos a un puente se alumbraban increíbles. Hasta que llegamos a la Arena México. Grandísima, el parking es enorme, entramos por el acceso de la parte de arriba, estaba llena y también llena de accesos, a diferencia de conciertos en Tijuana en la Arena es toda una experiencia pues ves mucha mercancía del artista y lugares para tomarse fotos.
Nos metimos al acceso, mientras una señora de seguridad nos correteó para pedirnos los boletos. Nos ganó la emoción del lugar, le dimos nuestros boletos y nos colocó una pulsera. Eran las 9 en punto y entrábamos en la planta baja el acceso vip del concierto. Cuando José Madero apareció en el escenario. Cantó por casi tres horas. Al salir fuimos platicando del concierto hasta llegar al Airbnb. A la mañana siguiente muy temprano nos levantamos para dejar el Airbnb.
Pero no queríamos andar cargando con las maletas, amablemente la señora del Airbnb se ofreció a que las dejáramos con ellos. Nos fuimos a nuestro último recorrido de la CDMX. Tomamos un UBER y fuimos al Zócalo donde caminamos un rato y desayunamos en un puesto, probé la famosa tlayuda, una especie de mega taco, después de desayunar tomamos un turibus que no dio un recorrido por varias partes de la ciudad, por destacar algunos el Ángel, el Castillo de Chapultepec, el Monumento a la Revolución, el Palacio de Bellas Artes, que fue donde nos bajamos.

Caminamos un rato y encontramos una feria de libros a la cual llegamos un rato con la idea de comprar uno, pero no encontré ningún título prometedor. Fue así que decidimos entrar al Palacio de Bellas Artes el cual es increíble en todos sus sentidos, al salir caminamos por las calles cerca de Bellas Artes hasta caer la tarde, tuvimos que regresar para volver a Tijuana.
Sin duda unas vacaciones y una ciudad que no pensaría dos veces para repetir pues no sé si viviría ahí, pero de que voy a visitarlo de nuevo voy.



